El martes 18 de octubre llevamos a cabo una sesión interesante en clase.
Primeramente, estuvimos mirando diferentes imágenes en la pantalla y teníamos que apuntar lo que nos sugería a nosotros cada imagen, lo que nos estaba transmitiendo. Era curioso como al final, cuando habíamos visto todas las imágenes y poníamos en común nuestras impresiones, cuanto podían diferir unas opiniones de las otras. A cada persona una imagen le puede decir una cosa diferente, ya que no todas las personas han vivido las mismas experiencias y normalmente asociamos estas a las imágenes que vemos porque nos recuerdan a algo.
Para continuar, tuvimos que hacer un pequeño trabajo en grupo. Se trataba de que, con una palabra, nosotros teníamos que interprretarla con una imágen y después formar una frase con esa misma palabra utilizando distintas imágenes.
Para terminar, expusimos al resto de nuestros compañeros nuestras fotos para ver si identificaban la palabra y la frase y, como en la ocasión de las otras imágenes, cada persona tenía una opinión sobre lo que queríamos transmitir.
Todo esto me resultó bastante curioso, ya que es una manera diferente de comunicarnos con el resto de personas. Estamos acostumbrados a utilizar la palabra para todo y no nos damos cuenta que, muchas veces, poseemos distintos recursos para transmitr lo que queramos. Por ello, deberíamos cambiar un poco la manera de ver las cosas y ser más flexibles.